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jueves, 7 de octubre de 2010

No perseveres y triunfarás

No me morí... Estoy acá, pisando la tierra, neutra otra vez. Quizás dejé de escribir por un tiempo porque estuve algo alborotada, aunque en el momento me sentía aburrida y sin sucesos. Y ahora que realmente todo se neutralizó un poco (solo un poco) paso a relatar distintas cosas que me pasaron, aunque seguramente a nadie le importe y nadie siga ésto.

Lo de Nicolás ya es demasiado lejano para mí. Salimos, hablé mucho y muy rápido, no estuve tan nerviosa, pero FUE SALIR CONMIGO MISMA Y NO CON ÉL. Fue superarme. Pensarán que soy bastante pendeja y seguramente tengan razón. Pero no me animaba, tenía miedo, no sabía cómo ser y lo hice. Nos dimos uno o dos besos, sin embargo no me movilizaron, no tuvimos química. Estoy segura de que a él tampoco le pasó nada. Porque, no les miento cuando les digo que jamás nos volvimos a hablar. Ni un mensaje, ni un "hola" por msn. Me resulta divertido que los dos hayamos comprendido tan bien el mensaje, que los dos nos hayamos dado cuenta de que está todo bien pero parece que no tenemos piel.

Si sólo fuera eso lo que tuviera que contar, estaría deprimida. Tengo otra cosa. Más jugosa. Impensada para mí si releo las entradas anteriores que hablan sobre él. ¡Sí! Ulises.

El tiempo pasó y las cosas siguieron neutras. Me olvidé de él. En la última entrada sobre él, hablo de que maquiné mucho, sin embargo eso, con el tiempo, desapareció. Salí mucho, me emborraché, bailé, dejé de regalar besos, no tuve nada realmente fuerte. Ni un sentimiento, ni un chico. Sólo salí un par de veces con uno -conociéndome, y para los que me leen, eso es un crecimiento bastante importante para mí-, pero al fin y al cabo me terminé aburriendo, me di cuenta de que no me hacía sentir nada y lo mandé a volar.

Les contaba (perdón que me voy tanto por las ramas), que no supe nada más de Ulises por un largo tiempo. Sí, a veces miraba su muro, maldecía a todas las chicas que firmaban, y a él también, sin embargo ya sin sentir. Sin estar pendiente. Era algo perdido, totalmente perdido. Aunque jamás se me había apagado la ilusión de ese beso que tanto esperé por mucho tiempo. Un viernes, que había decidido no salir y quedarme durmiendo, me enteré que él iba a bailar al lugar de todos mis viernes. Y yo justo ese viernes no pensaba salir.

Entonces, como nunca había tenido una oportunidad tan nocturna, tan posible, tan factible, cambié mis planes y fui. Sólo por él. Una polleruda. Tan, tan polleruda, que para ir hablé con Caro, una de las superflúas. Con la que me llevo mejor pero no somos amigas, aunque si salimos la paso bien y de todas formas la quiero (eso es otro tema). Llegué borracha a Rack!, el boliche. Tenía tantas ganas de hacer pis cuando entré, que me mandé al baño de hombres, porque el de mujeres estaba lleno. Cuando estoy entrando en el cubículo donde está el inodoro particularmente, me empiezan a gritar desde la otra parte del baño, donde están los labatorios y eso. Ulises y todos sus amigos. Justo en el baño estaban, y en ese momento.

Después de hacer pis salí. Lo miré. Los saludé. En el baño de hombres (bizarro!). Uli me agarró y me llevó para afuera del baño. Y me dio un beso. Me lo dejé dar. Traté de hacerme la difícil, pero no pude. Tanto tiempo esperando ese momento y ahí estaba. Dándole besos. Sintiendo sus labios en los míos. Agarrándolo del cuello, tratando de eternizar ese momento, tratando de, a pesar de mi estado de ebriedad, decirme a mí misma "estás con Ulises". Tuve flashes que recuerdo hasta en este mismo momento, más de un mes después de aquella noche. Pensé en esas veces que di besos a otras personas y cerraba los ojos y pensaba que era Ulises. Y ahí estaba, sí, con el Ulises verdadero.

Así que, cerré los ojos y le di el beso más esperado de toda mi vida. De a ratitos abría los ojos. Sí, era Uli, esa vez era real. En el medio, interrumpió Malena. Nos miró, nos dijo: "¡Chicos! Yo sabía que ésto iba a pasar". Y se fue. Seguimos dándonos besos. Yo era totalmente feliz. Estaba en el cielo.

Sin embargo, un rato después y en los siguientes viernes, todo se fue al carajo.

martes, 27 de abril de 2010

Contate otro

Es una entrada muy mal escrita la que hice, así que a pesar de ya haber publicado, borro y escribo de vuelta.

Estoy muy dependiente de Ulises, a pesar de que lo borré del msn lo busco en el chat de facebook para saber si está conectado y a partir de ahí, si es que está, paso de estado "conectado" a "no conectado" y de vuelta "conectado" para que le sale mi ventana en su msn y me hable. No sirve para nada. Además lo hago aún sabiendo que si me habla, no voy a contestarle.

No sé más que hacer. Siento que la situación se me está yendo de las manos. No lo veo nunca, y prometo que eso en vez de ser un factor positivo, hace que cada vez me resulte más difícil olvidarme. Lo tengo rebotando en la cabeza las 24 hs., de a ratos me desconcentro en clase y me empiezo a preguntar qué hubiera pasado si en vez de decirle alfa le decía beta, o imagino hipotéticas situaciones futuras en las que me lo encuentro por la calle, o él me viene a buscar en mi casa desesperadamente, o en un brote psicótico le estampo un beso cuando entro en la mitad de una clase suya de geografía, aunque vayamos a colegios diferentes.

Después vuelvo y avanzamos como tres párrafos sobre física cuántica y ya no puedo engancharme. "Ya fue, sigo". Y me sigo destruyendo la cabeza, y creando más sueños, más expectativas, para un rato después caer y decirme: Vilma, querida, nada de eso va a pasar.

Lo odio, lo odio porque él logró su cometido o al menos nada de lo que me pasa le afecta; lo odio porque esa noche empecé ilusionada, después me desilusioné cuando Male me dijo que no quería estar conmigo, después volví a ilusionarme cuando después de la primera charla me hicieron saber que dijo que iba a estar conmigo, y por último cuando me acerqué a hablarle por segunda y última vez me llenó en dudas; lo odio porque me tiene a sus pies; lo odio porque se hace en inocente e ingenuo y creo que bien sabe cómo hacer para tenerme ahí y además se aprovecha de eso.

Y además, además de todo: lo odio porque no lo odio ni un poco.

Extraño aquellos tiempos en los que hablaba de hockey, extraño poner hockey como una etiqueta. Sí, estaba estresada y angustiada, pero angustias de otra índole. Y pensar que pedía historias, y pensar que pedía amor. Ésto no es amor, pero es una historia. Poco interesante, monótona y seguramente sin final, sin ese beso.., pero es lo que me pasa.

Nadie los obliga a continuar leyendo. Lo único que les pido es que entiendan que esta es la historia para mí porque nunca viví una verdadera. Pero les pido disculpas, un poco, si sienten esto excesivamente exagerado, si lo comparan con las apasionantes historias de sus vidas y da pena que ocupe tanta importancia en mi vida... Pero no puedo evitarlo, y si no lo oculto en mi vida cotidiana (porque ni siquiera soy algo inteligente como para saber ocultárselo a Ulises); tampoco voy a ocultarlo en una maldita página de internet.

domingo, 25 de abril de 2010

Re-mando

Ayer, sábado a la noche, me colé en la fiesta de quince una chica que no conozco sólo porque es amiga de Ulises. Me puse lo más linda que pude aunque, obviamente, no llegué a estar conforme. Tenía que estar más. Él ni se imaginaba que yo iba a aparecer. Pero no se mostró muy sorprendido cuando me vio, simplemente noté que entre su grupito de amigos decían muy poco disimuladamente "qué hace ésta acá?".

Las cosas entre nosotros finalmente estaban normales. Hablábamos por msn cuando él se dignaba a hablarme o cuando yo superaba mi orgullo y mi sensación de va a pensar que soy una pesada o se va a dar cuenta de que me gusta y terminaba hablándole, aunque conservando cierta distancia porque eso de que yo había hablado me pesaba un poco.

Male, esa amiga en común que tenemos, en la que Ulises confía mucho pero ella me cuenta absolutamente todo, me contaba que lo que hablaba con él era que estaría conmigo. En síntesis, en el hipotético caso de que nos viéramos en un ambiente que diera, me daría un beso. Y, pensé yo, una fiesta era el mejor lugar.

Le pedí a Male que me tanteé el terreno esa noche. Estaba yo bastante optimista. No sé bien por qué. La vi hablando, me veía las expresiones de ambos. La conversación fue cortísima. O todo era muy malo o excesivamente bueno. Y, en general, las noticias que me traía Malena eran buenas. Llegó y me hizo el signo del pulgar para abajo. Pensé que era joda, no sé por qué.

Le dije que qué onda con Vilma y me dijo que nada, que ni hablan. Le dije si iba a estar con vos y me dijo que no quería. Se me cayó el mundo. Yo soy culpable, yo soy la que sueña sin herramientas. Male me decía todo bien, Vil? y le dije que sí todas las veces, no podía quedar tan pelotuda de angustiarme por un gil que conozco poco, de haberme hecho ilusiones aunque él no me chamuya desde hace muchísimo tiempo.

- Me da bronca, boluda. Una vez que me había decidido a ir y encararlo yo, porque sé que ni en pedo, aunque quisiera, él va a venir, me decís que no quiere estar conmigo.
- Andá y encaralo igual! - me respondió la entusiasta muchachita de pequitas, Malena.
- No puedo. Yo no soy así. Además quedo como una pelotuda...
- A vos siempre importándote cómo quedar.
- Y sí. Porque las cosas van a salir o muy bien o muy mal. Porque si finalmente no me da bola, que es lo más probable por lo que te dijo, se van a cortar esas charlas por msn...
- ¿Y qué mierda significan para vos esas charlas por msn? Además decís que últimamente ni te habla. No seas boluda, no tenés nada que perder.

Obvio, me convenció. Llena de nervios quedamos en que ella iba a subir con él y yo iba a estar arriba, que había como un salón chiquito, e iba a ir donde estaban y empezar a hablarle. Así fue, casi me muero de esa sensación extraña en la panza, pero lo superé. Voy a tratar de reproducirlo lo más objetivamente posible y lo que mi memoria me permite:

Yo: qué onda?
Él: todo bien.
Yo: no te digo ese qué onda.
Él: qué onda qué?
Yo: ya sabés de qué onda te estoy hablando.
Él: ... no sé
Yo: no te hagas el boludo
Él: nada, no sé, boluda...
Yo: bue.
Él: somos amigos.
Yo: no somos amigos. Tratemos de recordar cómo se fueron dando las cosas. Me chamuyabas..-
Él: te chamuyaba hasta que me di cuenta que eras re buena mina y te prefería como amiga.
Yo: no vengas con ese chamuyo, por favor.
Él: te estoy hablando en serio!
Yo: bueno, pero amigos no vamos a ser nunca porque me gustás.
Él: pero, ¿cómo te puedo gustar si me conocés tan poco?
Yo: lo que significa "gustar" es relativo. Quiero estar con vos, ese es el punto.
Él: es que si estamos vamos a dejar de hablar...
Yo: no, tal vez no. Lo que es seguro es que si no estamos vamos a dejar de hablar.
Él: ¿por qué?
Yo: porque no voy a querer hablar más con vos porque no me sirve. No me hace bien.
Él: Dejame pensar un segundo.
Yo: ...
Él: si te doy un beso, ¿te olvidás o te enganchás más? me puse a pensar mucho. ¿Qué quería que le responda? Por un momento pasó por mi cabeza la idea de que él hacía todo eso porque quería que yo no me olvide nunca, porque se percataba de mi histeria. Sin embargo caí a la realidad y creo que quiere, o quería, que me olvide.
Yo: ¿vos qué querés que pase?
Él: decime vos.
Yo: buen, la verdad es que yo sólo quiero ese beso. Después te prometo que te dejo tranquilo.
Él: pero te vas a enganchar más... ahí me percaté de sus intenciones.
Yo: no, de verdad que no.
Él: bueno, dejame pensarlo.
Yo: ok, pero después te corresponde a vos venirme a buscar a mí, okey?
Él: sí.

Nos separamos, volví con mis amigas, me fumé un cigarrillo. Esa sensación extraña en el estómago había desaparecido por completo. Me sentía sumamente feliz, por más que me había dado cuenta que era más posible el no que el sí. Me sentía más suelta, más relajada. No sentía ninguna pelota en el estómago impidiéndome bailar o hablar.

Subió Malena y me dijo que Ulises la agarró en las escaleras y la puteó un poco, y después le dijo "hoy me la como". Sorry, así lo dijo, así me lo contó Male y así lo voy a traducir acá. Me puse feliz. Otra vez estuve en el cielo.

Habrán pasado dos horas u hora y media, y no me vino a hablar. Ya estaba de mal humor otra vez, aunque en éste momento me gustaría volver a esa hora y media de espera a ese gran momento, de sueños, de esperanza. Lo exagero pero prometo que lo siento así, para mí era importante.

En un momento estaba yo arriba parada por ahí y él sentado solo en el sillón. Por ahí soy una pesada o me tomé demasiado en serio eso de ser frontal, pero fui y le dije. ¿Y? ¿Lo pensaste? Me dijo un millón de veces, y no exagero, no sé, me decía que sentía que me estaba usando y yo le dije que en todo caso era al revés porque la que sí quería de verdad ese beso era yo. Me decía cualquier excusa pelotuda, pero nunca se animaba a decir que no cuando yo le decía listo, yo entiendo que eso es no, ahora decime "no, Vilma" en la cara y no te molesto más.

La conversación siguió así, sin sentido, hasta que se empezaron a prender las luces y me dijo hay que ir a brindar. Le di un golpecito irónico en la mano, me levanté del sillón, y bajé la escalera. Esa caminata fue mucho más que una caminata. Con Ulises se terminó. Yo soy casi una mujer y él un pendejo. Yo, que soy mujer, tengo muchos más huevos que él, que no se anima a decir que no.

Papá me dijo: estás contenta por lo que hiciste, no por los resultados. Cierto, es por eso. Pero lo que importa: estoy contenta y conforme conmigo misma. Y además me di cuenta de todo lo que valgo y lo poco que vale él, y de que definitivamente algo mejor me espera por algún lado.

Aunque me muero por ese beso...

domingo, 11 de abril de 2010

El subibaja

Puede ser que incondicionalmente lo haya hecho a propósito. ¿Se acuerdan lo pasado con Alejandro y Ulises? ¿Que con Ale todo bien, aunque algunas cosas me jodían, y con Ulises parecía ser el final? Bueno, evidentemente nada iba a quedar así. Por como soy yo. Nunca me quedo en el molde, de ninguna de las dos maneras: quiero decir, no todo iba a quedar perfecto con Ale, y no era el final (un carajo) con Ulises. Y, obviamente, ésto último no lo digo porque vino a mi casa, tocó el timbre y le rogó a mi mamá que yo le abra la puerta porque yo me hacía la difícil, y cuando mamá vio el ramo de rosas rojas que traía para mí decidió abrirle de todas maneras y él me llenó de besos y decidió ponerse las pilas. Claramente eso no pasó.

No sé por cual de los dos empezar, porque todo pasó una misma noche. En un transcurso de una hora supongo. Eso es lo que digo que tal vez de manera inconsciente busqué. Que justo en un rato el subibaja cambió su posición. Creo que primero fue lo de Ale, así que por ahí voy a empezar.

La noche del miércoles le había dicho que baje un cambio, que todo bien pero yo estaba en un momento en el que no pensaba absolutamente para nada en el futuro y me dedicaba a vivir un buen presente. A salir con él y que la pasemos bien, a verlo de casualidad o no, pero nada serio, nada buscando un futuro, porque aunque eso me causó discusión con papá, no me interesa.

Por ese momento creí que se había enojado, pero al día siguiente, el jueves, me mandó un mensaje invitándome a almorzar. Le dije que no podía porque tenía que estudiar o algo así. Pero era una mentira, con Ulises me hubiera escapado a Marte si era necesario. Simplemente no tenía ganas. Llegué a mi casa, me conecté, y me dijo si al día siguiente quería acompañarlo a hacerse unas fotos con x persona famosa. Naturalmente soy una cholula, seguramente sea un defecto. Sin embargo le dije que no. Y quien me conoce, no podría creerlo.

Me llamó mi tía, Vale, la hermana de papá. Una ídola, mi consejera de siempre. Le conté todo ésto, que nunca me daban ganas de verlo y que a pesar de todo me parecía muy lindo y dulce, aunque tampoco le llegaba a creer el personaje. Y Vale, muy sabiamente, me dijo: si ahora, que ésto recién empieza, y aceptás que es muy lindo y te trata tan bien, no te pasa nada, después menos te va a pasar. Ahora es cuando debería estar toda la magia. Y le di la razón. Yo ya estaba podrida de él, de fastidiarme todas las tardes porque él me hablaba. Definitivamente algo no estaba bien.

Así que cuando volví a la computadora le dije que esto no va ni para atrás ni para delante. Cambié en un toque. Sí. Un segundo antes le había dicho algún chamuyo, o mejor dicho, le había devuelto uno de él. Pero yo lo re forzaba, lo recontra forzaba. Acá dejé constancia de eso. Pero supongo que para él debe haber sido un cambio excesivamente abrupto.

Vilma dice: che, Ale, ésto no va ni para atrás ni para delante.
Ale dice: por qué decís?
Vilma dice: no pretendo que me entiendas, sólo quiero decirte lo que me pasa. Me parecés tan lindo y bueno, sin embargo no puedo dejar de acordarme lo que sentía con el chico con el que estaba antes, y no puedo evitar compararlo. Le mentí, circunstancialmente. No tengo anterior, obvio.
Ale dice: y por qué no me lo decías al principio? Yo te fui queriendo cada vez más
Vilma dice: porque no me doy cuenta de las cosas hasta que las tengo hiper encima. Perdón.
Ale dice: no te preocupes. Bue, qué se yo, ojalá que te de bola.
Vilma dice: yo pensé que igual de vez en cuando podríamos vernos...
Ale dice: no sé. Realmente a mí me pasaban cosas serias con vos. ¡Pibe, nos conocemos hace dos semanas!
Vilma dice: (sin intención de ser cruel, lo juro) tan rápido?
Ale dice: sí, tan rápido. No hay tiempo para el amor. Ya te expliqué por qué hiciste que te quiera así.
Vilma dice: igual, la verdad, nunca te creí que me quisieras ni nada de lo lindo que me decías. No por vos, si no por mí. Porque nunca creo poder hacer sentir eso a otras personas. Y por eso seguí, aún sin saber qué me pasaba. Creo que nunca le fui tan sincera.
Ale dice: mirá, yo antes de estar con vos estaba en otra, pero fijate que siempre te dije que me encantabas, y si te acordás, después de que me dabas besos, te miraba mordiéndome los labios porque no podía creer lo linda que eras (sos), y estar con vos. Pero bueno, ya está, no recuerdo porque me pongo mal. Me voy a escuchar música. ¿Pintó el culebrón?
Un par de patrañas más. Después lo charlé con amigas y me dijeron que tuve poco tacto, que fui muy repentina y que en algunos momentos fui algo venenosa. Juro que sin intención, aunque como le dije a él, considero imposible haberle hecho sentir todo eso y más todavía sabiendo el poco tiempo que pasó. Soy simplemente Vilma. Entiendanlo. No logro tanto en otras personas.

Así termina capítulo Ale, el cual no creo que nunca más vuelva. Porque si me lo cruzo y yo quiera darle un beso, él va a negarse. No lo conozco mucho pero eso siento. Bueno, resumo lo de Ulises y no los aburro más. Creo alguna vez haberles contado que tenemos una amiga en común, Male, pero realmente es amiga mía. No me acuerdo bien qué le dije que le diga, pero lo agregué de vuelta a Ulises a facebook. Me aceptó.

Un rato después me habló en el msn, donde teóricamente él me había desadmitido (eso le había dicho a Male, pienso que en el caso de que hubiera sido verdad pero volvió a admitirme cuando lo agregué de vuelta a facebook, lo hizo porque se sentía demasiado rechazado, y teniendo en cuenta que se cree mil, es un atentado para su persona). Escribo la conversación y no los aburro ni un poco más porque ya no hay más nada que contar.

Ulises dice: qué onda?
Vilma dice: qué onda qué? Bue, ya sé por qué me preguntás. Soy una flashera, no me des mucha bola, dale?
Ulises dice: ok
Vilma dice: y tampoco te ortives
Ulises dice: no te entiendo
Vilma dice: qué no entendés?
Ulises dice: nos llevamos bárbaro, un día me eliminás de facebook y no sé qué carajo me decís, después me agregás y me tratás con tu mejor sonrisa.
Vilma dice: está bien, yo tampoco me entendería.
Ulises dice: y... La verdad que sos complicada.
Vilma dice: bueno. Igual me querés, estoy segura.
Ulises dice: obvio que te quiero, y como encima nos estábamos llevando tan bien me sorprendí un montón.
Vilma dice: bueno, olvidate que haya pasado todo lo anterior.
Ahí seguimos hablando con normalidad, él medio cortado, pero siempre es así por MSN. A los dos días fui a buscar a Male al colegio, y va al mismo colegio que él. Mai, otra amiga en común, pero que es muchísimo más amiga de Uli, aunque sé que puedo confiar en ella, fue a avisarle que yo estaba y él le dijo "bueno, salgamos pero hagamos como que no sé". Cruzamos dos palabras y no podía sacarle los ojos de encima. Le sonreí mucho aunque menos de lo que me hubiera gustado.

Y mis "historias" me aburren hasta a mí.

lunes, 5 de abril de 2010

Extremos

Soy una histérica y no existe otro nombre. La cuestión es que por más de que Alejandro es hermoso, por más de que todas me envidian porque me da bola, por más de que me dice que soy perfecta, por más de todas sus virtudes que son tantas que casi no puedo enumerar, no logro engancharme, no logro poder entrar en ese sentimiento que él teóricamente ya tiene.

La situación es así. El otro día fui a su casa y la pasamos muy bien. No pasó nada, no sé si me explico, nos dimos muchos besos, nos reímos, jugamos a las cartas y miramos las estrellas. No dejó de decirme hermosa en toda la noche. No dejó de elogiar mi sonrisa, no dejó de decirme cosas lindas en ningún momento. Y yo tratando de hacerlo sentir conforme a él también.

Es que, no le miento cuando le digo cuán lindo es o lo bien que la paso con él, pero que él esté todo el tiempo diciendo cosas hace que lo que uno dice sea mínimo. Que él diga "éste año soy feliz con sólo jugar al baket y estar con vos" hace que cuando yo le digo "la paso muy bien cuando estamos juntos" sea poco.

No puedo evitar alterarme en exceso cuando me habla por msn, no puedo forzar mis ganas de verlo. Por ahí cuando lo veo la paso bien, tal vez en persona no es tan evidente eso que tiene de ser tan obsesivo con los elogios y etcéteras. Pero se hace insoportable. Lo peor es que encima no lo siento sincero.

Tal vez por una cuestión de baja autoestima, de que creo imposible que siendo simplemente Vilma un chico tan ideal como él me diga todo eso. Pero me tiro más por la idea de que es intuición. De que algo oculta, de que no son todas tan buenas intenciones... Sí, vamos al grano. La idea que viaja por mi cabeza es que quiere ponerla.

Con esas intenciones se equivoca conmigo. Vilma virgen, Vilma chapada a la antigua, Vilma espera el amor. Y no soy como él que adoro tan rápido o que digo adorar cuando ni siquiera sé si a la otra persona le gusta más el sushi o un pancho con mostaza y papas pay. No es que ya me niego, no quiero que mi histeria me gane. Porque tal vez todo ésto es algo que veo ahora simplemente porque soy fóbica a que las cosas funcionen correctamente. Al después de un par de salidas positivas. Igual todavía no arrugo. No sé. Nunca sé.

Por otro lado, el tema inevitable e interminable pero tal vez termine... Ulises. La pudrí. Todo venía bien, éramos "amigos". Es igual a decir: me gustaba, me decía que no, le decía que no, charlábamos, me contaba de sus chicas, y yo con sufrimiento pero sin querer aceptarlo le daba consejos. Bueno, los borrachos dicen la verdad, las borrachas también.

Parecía que íbamos a coincidir con el lugar al que íbamos a ir a bailar. Me hice el bocho, lo iba a ver, y estaba segura, por mi estado, íbamos a terminar estando. Yo me le iba a tirar encima sin ningún escrúpulo y con una excusa coherente para la mañana siguiente. Sin embargo no apareció.

Lo llamé, nos mensajeamos. Escribí peor que nunca, en la mayoría de los mensajes hay como mínimo una palabra que no se entiende. Pero él me decía que si iba a donde estaban ellos "te doy tremendo beso", a lo que le contesté que no, que ya estaba ahí, y después de un par de mensajes me dijo "ya estoy en casa, te quiero mucho". Como persona pensante tendría que haberla cortado ahí, pero no.

Le dije "te juro, sólo quiero darte un beso" (de una manera menos clara, obviamente) y me contestó "cuando nos veamos", y le dije que él no entendía nada, que no le importaba nadie y a mí sí. No me contestó, le mandé que "perdón, pero no me hables más porque ya sabés lo que me pasa a mí aunque te diga que no". Ahí se terminó.

Al día siguiente me habló dos palabras por msn y ya nos cortamos, y unos días después de rayada que soy lo saqué de facebook. Estando en la casa de una amiga en común que tenemos con él pero que es más amiga mía que de él (Male), ella le dijo que por favor le firme una foto. Le mandó un link de una foto de ella pero un álbum mío. A todo ésto él le dijo "Vilma me sacó de facebook y no sé por qué, voy a preguntarle".

Me pregunta y me zumbea. No contesto, se inquieta con Male y le dice que no le contesto, pero a la vez se hace el superado y le dice que no le importa. Me pregunta de vuelta y vuelve a zumbearme. Ahora que ya me divertía ese jueguito de hacerme la difícil, decidí no contestarle nuevamente. Le pide a Male que me agregue a la conversación y ahí no podía hacerme la pelotuda. La transcribo.

Ulises dice: eu, Vilma! Respondé.
Vilma dice: qué pasa?
Ulises dice: al fin. Por qué me eliminaste de facebook?
Vilma dice: no sé bien.
Ulises dice: aceptame, nena. Dale. Puede ser?
Vilma dice: si me lo pedís así...
Ulises dice: uh, muchísimas gracias, querida. Ahora me explicás?
Vilma dice: no es puntual. No tenía más ganas de tenerte.
Ulises dice: Ah, copado. Te hice algo yo?
Vilma dice: no.
Ulises dice: entonces? estás loca Vilma. Te quiero. Chau.
Y se fue de la conversación.

Ahí siguió hablando con Male sobre mí. Él decía que no entendía, que veníamos re bien, llevándomos bárbaro, siendo amigos, que no tiene la culpa de "no darme", que no entiende por qué reacciono así. Male le contesta que porque estaba sufriendo por él, pero después le exijo que no me haga quedar como una enamorada, entonces le dice que porque "todos siempre quieren estar con ella y no quiere ver evidente que un pendejo no". Ulises le contesta que entonces soy una creída, y ella le dice algo dentro de todo cierto: "no viste que cuando vos dejabas en evidencia que no querías estar con ella en el club, todos te querían cagar a trompadas? se morían por estar en tu lugar y te lo hacían saber". Ahí dijo "no puedo negarte que es linda"... Eso es insignificante para todos ustedes pero yo me lo guardé en lo más profundo.

Un rato después me mandó un mensaje de facebook.

Ulises April 5 at 2:09am Report
cuando pienses un poco, vas a notar que te confundiste en sacarme...
nos estabamos llevando re bien, y me eliminas de face? logico..
bye bye

Vilma April 5 at 2:17am
soy vueltera y también de flashear cosas a veces
nos estabamos llevando bien, sí, pero esa noche, aunq borracha
me di cuenta de q asi no me servía.










Me contestó con un OK con el que se río e hizo el interesante en la conversación con Malena. A mi me dio pena. Es evidente que si contestás "ok" querés que el otro vea lo malo que sos. Porque si en realidad te importa tan poco, ni siquiera te gastás en contestar.

Así quedó todo con Ulises. Lo tengo eliminado en facebook y en el msn; pero no desadmitido en éste último. Si quiere hablarme, me habla. Y ahí elijo hacerme la complicada. No sé bien por qué, pero tengo la sensación de que va a volver. No, no me extraña. Extraña saber que me tiene ahí.

Definitivamente nada me viene bien. Por un lado el que me busca, por otro el que me rechaza. Me molestan los dos y estorban un poco. Igual, qué lindo va a ser cuando la historia se haga respetar y la odisea la viva Odiseo, valga la odiada redundancia.

lunes, 29 de marzo de 2010

Más por menos para mí es igual

Estoy muy aburrida de la monotonía. Aunque igual me divierto mucho, es raro. Tengo ganas de que pasen cosas locas; de que haya quilombos, de pelearme con personas, de discutir mucho con alguien y tener fijas mis convicciones, de realmente tenerle bronca a alguien, de poder decir me cae mal equis persona y llevarlo adelante y no de que todos me caigan bien y ponerles siempre mi mejor sonrisa.

Estos últimos días me vi bastante peleadora y me divertí, pero como siempre volví a la normalidad. Estaba como fuera de mis casillas, cuando algo me caía mal, contestaba mal y ponía mala cara en vez de sonreir y fumarme el maltrato del otro. Y la verdad me gustó. Pero todo concluye al fin.

Ayer discutí un montón con Papá porque él dice que quiere que haga algo de mi vida y yo insisto en que estoy bien así. Le dije que creo que él quiere que haga algo porque él de su vida no hizo nada y no quiere que termine como él (fui cruel, ahora puedo percatarme, pero no lo dije con crueldad) y me dijo que que puede ser. Lo dice con toda la tranquilidad del mundo como si fuera lo correcto y creo que es el peor error que puede cometer un padre.

También me dice que tengo que pensar en un futuro, y yo le contesto totalmente lo opuesto. Que ya tengo tiempo de ocuparme de lo que va a venir, que vivo mi adolescencia y ahora sólo quiero pensar en el hoy. Que no me interesa empezar un taller literario o hacer algún deporte, que ya cuando termine la secundaria haré la carrera correspondiente. Ahora simplemente quiero dedicarme a hacer lo que estoy haciendo: ser suficientemente responsable con el colegio, salir, dormir siesta, mirar televisión y series bizarras yanquis.

Además siento que me compara con mis hermanas. Siento que como Candela es realmente una triunfadora dentro del hockey y Ludmila es "tierna" dentro del hockey para su edad, yo soy la mancha negra. Que cuando alguien les pregunta que qué hago yo a él o a mamá se sienten hiper incómodos y no saben qué decir. A mí eso no me jode. No me jode contestar "nada". Pero estoy segura que a ellos sí.

Definitivamente diferimos en ideología. Él es de esos que se la pasa trabajando pensando en un mañana y olvidándose en que si se pasa la vida pensando en mañana absolutamente nunca va a disfrutar, porque mañana va a estar pensando en otro mañana. Yo planteo una posición opuesta en la que expreso que sólo quiero disfrutar el hoy. Sin embargo, a la hora de discutir con él, me muestro mucho más segura de lo que en realidad estoy. Pero que no tengo ganas de hacer nada extraescolar, definitivamente es así.

Obvio lloré y obvio me angustió mucho. Le discutía con una seguridad increíble pero era excesivamente bizarro e incoherente que hable con tanta seguridad y con lágrimas eternas en los ojos. A veces no entiendo cómo no le doy pena. Porque así como yo puedo ser hiriente, definitivamente él lo es conmigo, aunque sin querer, porque es mi papá y no dudo que quiere lo mejor para mí.

Por otro lado, Ulises. Ayer chateamos. Primero me pidió consejo con una piba. En realidad me dijo "está bárbara y no sé qué hacer", y me di cuenta de que me cansé de él y que cada día me gusta menos. Me tiene realmente podrida. Entonces me hice la amiga y le dije algunas estupideces típicas y después le dije que se olvide de que quiero estar con él porque ya fue, que me hable como amigos porque ya me cansé de buscarlo. A cualquier persona madura le parecería pendejo, a mí me parece pendejo y ni soy madura, pero como él es pendejo supongo que le shockeó un poco que se lo haya dicho y no le pareció una actitud inmadura de mi parte.

Lo mejor de todo es que de verdad perdió un papel tan importante en mi vida. Era cómico que alguien que conocía tan poco me desvele cuando quiero dormir. Eso va de la mano con mi ausencia de sentimientos, mi poco conocimiento de amor y todas esas cosas. Sin embargo lo viví lindo, me llenó cuando podría haber estado vacía y sin embargo me deja un chico más a la lista de "buscados". Porque por más que ya no lo persiga, estoy segura que voy a tener mi posibilidad con él y no voy a desperdiciarla.

Por último, el sábado a la noche fui a bailar y conocí un chico que en realidad ya conocía pero nos habíamos peleado muchísimo en un pasado, Ale. Me gusta sólo físicamente y me falta esa atracción, pero la verdad que es muy, muy lindo y encima vive cerca de casa. Me invitó a salir y, extrañamente sabiendo cómo soy, le dije que sí. Así que esta semana seguramente salgamos. Me da un poco de nervios, pero nada insoportable, porque ya estuvimos juntos y la mejor onda, pude ser yo sin problema.

Lo que me gusta de él es que más allá de elogiarme físicamente y no dejar de hacer los chamuyos típicos me dice que soy muy simpática y que le encanta, que le encanta como soy. Y sé que también ese es uno de esos chamuyos pero yo conozco las típicas chicas con las que él está. Esas limitaditas mentalmente que lo único que pueden pensar es en la ropa que van a ponerse mañana o en el color con el que se quieren pintar los ojos de ahora en más. No soy Einstein ni Galeano pero gracias a Dios estoy lejos de eso.

domingo, 21 de marzo de 2010

Figuritas repetidas y figuritas imposibles

Todo está bastante bien, aunque aburrido. Me suena a que así va a seguir por un tiempo y me pone de mal humor. Ayer a la noche fui al teatro con Jazmín, Ceci y Cami. La obra estuvo buena, y después las acompañé a la parada que se iban todas a lo de Ceci. Me recriminaron que no fui, miles de veces, y temo que después me hayan criticado por eso. Aunque pienso un poco y me doy cuenta de que eso pasaba con las Superflúas, que las Pizzabirrayfaso son diferentes.

En ese rato desde que salimos del teatro y fuimos a su parada la pasé bárbaro. Me gusta mucho hablar con ellas, me gusta cómo son. A Ceci ya la conozco muchísimo, y a Cami y Jaz las estoy conociendo cada vez más internamente. Creo que me quieren y ya me van haciendo sentir parte de todo eso. Antes de ir para el teatro Ceci me dijo "dale, quedate a dormir en casa, que nunca estamos las cinco" (porque iba a ir Marina también). Me impresionó un poco. Hace un par de meses decir "las cinco" hubiera hecho referencia a las Superflúas.

Sin embargo, no fui a lo de Ce. Fui a una fiesta que al final no entré, después me fui con otras personas y terminé entrando sola a una fiesta acá a una cuadra de casa. Pasé caminando, me gritaron del balcón, yo estaba más deprimida que ateo en navidad, llegué hasta la puerta de casa, pensé que tenía ganas de ir, pero mamá y papá habían salido a llevar a Candela al aeropuerto. Entonces me di cuenta que no podía arriesgarme. Pero me dije: si están los tres autos, voy. Uno, dos... ¿Es ese? Sí. Listo. Pegué media vuelta y fui.

No fue nada en particular, tenían todos alrededor de veinticinco años y yo tengo quince, no me reten, seguramente no tengo que hacer ese tipo de cosas, pero nunca en la vida hubo una fiesta a una cuadra de casa, y no es que vivo en Palermo que eso se da todos los días. Estuve un rato y me fui. Mi noche había tomado otro tipo de color. Porque hasta ese momento era aburrida y todo había salido mal, y ni siquiera es de esas noches que viviste cosas graciosas aunque fastidiosas y negativas. Entonces ahora me quedó el recuerdo de algo turbio y gracioso. Soy una inconsciente, hola, sí, mucho gusto. Pero bueno.

Estoy muy aburrida y siento que mis días ahora se van a caracterizar por eso. Estuve estudiando, ya no aguanto más, estudié tres páginas de una guía de historia, y aunque lo tengo hiper entendido, no creo tenerlo memorizado. Seguiré estudiando mañana.

Por otro lado, hoy fuimos a un criadero de perros con papá, mamá y Ludmila. Teníamos una perra, la que tuve toda mi vida, y se murió en diciembre, así que desde ahí que estábamos pensando en tener otro. Ya señamos, falta que tenga los 45 días de vida y se viene para casa. Eso me tiene bastante bien. Es un cambio necesario, una renovación de vibra en casa. Aunque me va a estresar un poco el hecho de educarlo y eso, supongo que será una nueva fuente de cariño.

Esta entrada está llena de temas inconclusos pero quiero contar otra cosa más. Me di cuenta que estoy angustiadísima y que necesito amor. Así, muy a lo all you need is love, estoy segura que es así. Si prefiero salir antes que estar en una casa con amigas no es por nada más que porque estoy buscando un chico. Pero no un chape, no es eso lo que me importa, eso no me llena. Estoy buscando que me quieran y aprender a querer. Que me enseñen, que me cuiden, que me traten como merezco.

Dicen que esas cosas cuando menos las buscás es cuando aparecen. Pero no puedo evitar tratar de buscar situaciones raras. Por ejemplo, en esa fiesta, yo soñaba flechar amor. O caminando sola por la calle, o en el colectivo, o en los momentos menos esperados. Necesito poder poner una canción de amor y llorar un poco. A veces esa necesidad es tan intensa que me pongo a pensar en Ulises, ese gil que lo conozco hace tan poco y me miento cuando me digo que lo quiero y que va más allá que una histeria. Cuando lo elimino como posibilidad, me doy cuenta de que no puedo, porque no tengo en quién pensar, no tengo a quién extrañar. Estoy deprimida y angustiada. Nadie me entiende y tampoco pretendo que lo hagan.

Sean felices, amen, aprovechen cuando las emociones coinciden, muchos nos gustaría poder estar en su lugar. Ok, ahí vienen con la típica "relajate, tenés quince años". Bueno, tengo quince años pero necesito amor! ¿Hay alguna edad estipulada para necesitarlo? Igual es todo mi culpa. O de mi inconsciente que en el fondo quiere estar solo. Porque apenas ese que tanto me gusta me da bola, después de ese beso, esa emoción que me tiene loca tiende a desaparecer. Estoy esperando la excepción que confirme la regla.

lunes, 15 de marzo de 2010

Por todos los dioses del Olimpo

Ulises. Así se llama. Parece no tener ningún problema y estar muy acostumbrado. Uli le dicen. Y yo no sé con qué derecho hago comentario si me llamo Vilma. Mi letra va después que la de él en el abecedario. Ya empiezo a soñar.

Lo conocí hace un mes. Él no paraba de buscarme y tirarme onda, mientras que yo lo rechazaba totalmente. Es casi un año más chico, además no me parecía muy lindo. Un día surgió una fiesta en la que tenía que acompañar a mis primas que son también más chicas que yo, y pensé: ya fue, me lo chamuyo, estoy con él en la fiesta, así no me aburro.

Así fue como empezamos a hablar por msn y a tirarnos onda mutuamente. El día ese llegó, yo había decidido estar con él por pura resignación. Pero él no me buscó, no me habló. Se limitó a darme una flor. Terminó y volvíamos todos en colectivo juntos porque íbamos para el mismo lado. Se sentó conmigo y charlamos. Me empezó a gustar, hasta que cuando llegué a casa de mis primas me di cuenta que me encantaba.

Me puse muy contenta. Era un pibe hiper posible y de un segundo a otro me revolvía la cabeza. Cuando nos saludamos él me había dado un beso en el cachete de esos que te da alguien cuando quiere estar con vos, eso me tenía bien. Todo se estaba dando bien.

Nos conectamos en casa de mis primas, yo feliz para que me hable él (porque claramente iba a pasar) y Mechi, mi prima de 13, feliz esperando a que le hable Fede, el que le gusta a ella. Lo de ella con Fede es un caso aparte, él tiene novia y es más grande, y bla. No es el punto.

La cuestión es que Ulises no me habló. Ni ese día, ni al siguiente. Ambos le hablé yo y recibí respuestas muy cortadas de su parte. Así fue como finalmente terminó de novio con una pendeja que por lo que todos dicen, es muy puta (y perdón pero no puede decirse de otra manera, aunque mamá crea que queda mejor decir "es liviana", y no sé por qué).

Como siempre, se me dio vuelta la tortilla. Ahora, aunque ya estoy un poco más calmada, tengo unas ganas inmensas de estar con él. Quiero que deje de gustarme porque aún estando de novio se mandó varias pendejadas conmigo que me hicieron dar cuenta que no estoy como para estar con un nene, pero a la vez, pienso en que tal vez algún día pueda darle un beso (eso quiero, eso anhelo) y la sensación va a ser realmente pura, feliz; voy a sentirme llena.

Igual, nada depende de mí. Cruzo los dedos por que corte con la pendeja, aunque tampoco creo que las cosas vayan a darse. Ulises se cree mil, y aunque sé que es buen pibe y todo, sé que sabe que me tiene atrás y que eso me resta muchos puntos. Y que lo más probable es que cuando esta pendejita salga del mapa, aparezcan otras, muchas más.

Dioses del Olimpo, me están la están haciendo imposible a mí, no a Odiseo. Media pila.